Al cabo de unos días, navegando por internet recordé el nombre y busqué hasta descubrir de qué se trataba: un festival de rap y reggae en Elche con un fin solidario; sin duda tenia que ir.
Acostumbrada al retraso típico en este tipo de eventos, llegué a la rotonda una hora tarde, confiando en que aun no habría empezado, pero me llevé la primera sorpresa agradable de la noche: un concierto puntual!
El recinto es, para mi gusto, uno de los mejores de la ciudad para este tipo de conciertos, nada más entrar se respiraba buen rollo y teníamos la posibilidad de estar cómodamente sentados en sillas o en el césped. Los conciertos se tienen que vivir de pie para saltar, bailar y gritar, así que para el césped fuimos.
La música no defraudó ni la gente, que disfrutó, cantó y aplaudió. Destaco especialmente la actuación de Djembé Foliba que nos animó a todos a levantarnos y bailar.
A un lado estaban los graffiteros, con un mural que confirmó que esto se trata de arte y no de gamberrismo.
Sin duda uno de los mejores conciertos que se han visto en esta ciudad y que no podría haberse llevado a cabo sin el trabajo y esfuerzo de los organizadores y participantes.
Y lo mejor, es que el mayor beneficio fue para Kenya.
Carta de Celia Zaragoza, nueva voluntaria de la Ong



1 comentario:
Gracias por tus palabras Celia.
Espero que nos conozcamos muy pronto. Tushirikiane te espera.
Adela
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