Recuerdo como si fuera ayer ese 7 de Febrero, día
que pisé por primera vez en mi vida Italia. Tampoco podré olvidar esos -12
grados y toda la nieve que estaba cayendo.
Tengo que reconocer que por una parte me sentí muy
ilusionada, ansiosa por conocer a esas personas discapacitadas del centro en el
que iba a trabajar, a mis compañeras de trabajo, mi nueva casa… Pero también
por otro lado me sentí con un poco de miedo a lo desconocido y con tristeza por
todo aquello que dejaba atrás y que no volvería a ver hasta pasados 7 meses:
familia, amigos, mascotas, etc.
Las primeras semanas fueron un poco difíciles porque
no entendía lo que hablaban, quería decir muchas cosas pero no sabía hablar
italiano y vivía sola (puesto que la otra sve que también había sido seleccionada
el día de antes de partir envió un email diciendo que no quería venir), pero
cuando llegué el primer día a trabajar al centro y conocí a los chicos entendí
que no hacía falta hablar el mismo idioma. Esas miradas, sonrisas y abrazos
hablaban por sí solas. Sobraban las palabras.
Después de dos meses y medio aquí, me siento llena
de alegría y energía. He tenido mucho tiempo para escuchar a mi corazón y a mi
alma y por supuesto para reflexionar. Os puedo asegurar que estos chicos me han
dado una lección muy sabia de superación, respeto, compañerismo y motivación.
Comienzo a valorar muchas cosas que antes no
valoraba. Supongo que como todos… Mientras nosotros nos preocupamos y enfadamos
porque no podemos comprarnos el último modelo de los botines Nike, hay gente
que no tiene piernas.
El tiempo va pasando demasiado rápido y me pongo
triste de pensar que me quedan sólo 5 meses aquí. ¡¡No quiero que llegue
Septiembre!! Pero pienso aprovechar al máximo el tiempo que me queda
exprimiendo cada segundo.
Estoy muy agradecida por el trato recibido por parte
de las compañeras de trabajo y de tantísimos amigos italianos que he hecho
fuera del trabajo que me hacen conocer el idioma, las costumbres, gastronomía,
etc.
Agradezco de corazón a todas las personas que han
hecho posible que yo esté aquí y os animo a todos a realizar esta experiencia y
aprendizaje maravilloso. Os aseguro que no os arrepentiréis.
Un fuerte abrazo desde Italia.
Arrivederci!!!!
Esther
Abad.




1 comentario:
Gracias por compartir con todos nosotros tu experiencia Esther, no hay duda que has crecido como persona. Assante mzungu!!
Publicar un comentario